Preocupado siempre por los contenidos emitidos por estos medios, procuro acompañarlo a ver los programas, tratando siempre de “orientarlo”.
Los padrinos mágicos , Ed, Edd y Eddy y Las Sombrías Aventuras de Billy y Mandy, son las series animadas que mayor preocupación despiertan en mí. En los padrinos mágicos, un niño tiene un par de hadas que le conceden todo lo que desea y esto desencadena una serie de hechos graciosos, todo adornado con mucha violencia, con una narración visual bastante rápida y con la escenificación de la falta de valores en la familia.
Ed, Edd y Eddy, son tres muchachos de bario netamente americanos, preocupados por no parecer “maricas” y por recoger dinero para comprar Jawbreakers, se golpean entre ellos, sufren caídas y estrellones violentos.
Cuando yo tenía su edad mis programas favoritos eran Los Pitufos y El Tesoro del Saber, me imagino que esta diferencia tan crueles entre los contenidos que recibimos y los que reciben nuestros hijos, desembocaran en importantes diferencias en la manera como estos últimos enfrentaran la vida, el simple hecho de no temerle a la oscuridad y de tomarla como algo de donde provienen cosas divertidas me parece razón suficiente para generar estructuras de pensamiento diferentes a las mías.