
Para esta época y hasta después de la Semana Santa, en esta tierra se acostumbra, gracias a la mezcla de las costumbres zenues y a lo que le aprendimos a los españoles, a comer icoteas y huevos de iguana. Esta práctica se presenta principalmente como respuesta a la prohibición de comer carne cada viernes después del miércoles de ceniza y durante los días jueves, viernes y sábado de la Semana Santa.
La iguana y la icotea son especies protegidas y el organismo encargado de hacerlo es la CVS (Corporación Autonoma de los Valles del Sinú y San Jorge), esta imagen corresponde a la campaña que la Corporación lanzará en pocos días.