
Yo nunca he sentido muy cerca el impacto producido por el estallido de una bomba, pero varias personas cercanas me han contado sus experiencias en ese tipo de situaciones. El lunes que regrese a la vida real, luego de una semana santa súper relajada, la primera noticia fue la bomba que colocaron la noche del domingo 8 de abril en la policía de Cali. La verdad me impacto bastante, porque ya estábamos acostumbrados a que eso no pasaba y creía yo que habíamos superado esa etapa tan horrible de nuestra historia.
Hablando con varias de nuestras compañeras de trabajo he escuchado relatos escalofriantes sobre estallidos de bombas. Primero mi ex jefe me contó que a ella le toco una un bogota, casi la mata, duro tres meses en una clínica y los ojos se le juntaron, se reventó la cabeza, se rompió la mano y el susto fue espantoso. Y luego la flaca Elizabeth, a ella le tocó la bomba del Fondo Ganadero aquí en Montería, su relato me pareció tenaz, cuenta ella que cuando sucedió el impacto acababa de almorzar…
“ …eran como las 2:20 de la tarde, había sido un día de trabajo extenuante porque íbamos a salir de vacaciones colectivas y almorzamos en la oficina, contamos todas las vacas, los toros, los clasificamos por fincas y por razas, mi feje me mando a llamar, cuando estaba en su oficina sentí una cosa rara que me apretaba el pecho y enseguida la bote por la boca, yo no supe que había pasado y perdí como la razón, no sabía si estaba parada o si estaba acostada o que era lo que estaba haciendo, solo gritaba y gritaba y brincaba como una loca.
La puerta de la oficina salió volando y le rompió la cara a mi jefe, la gente salía de las oficinas sangrando por todos lados, los vidrios se reventaron todos y yo no encontraba ni que hacer, salimos a la terraza y yo quería como tirarme del edificio, en eso llegó la policía y comenzó a pedirnos que calmadamente recogiéramos nuestras cosas y saliéramos por las escaleras, cuando llegue al primer piso había una persona tirada en el suelo, es fulanito, decía la gente, pero yo me di cuenta que era el celador, tenia las piernas y los brazos mochos, yo le eche la bendición y le dije: Descansa en paz.
Salí y ya mi hermano estaba en la puerta y la policía no lo dejaba pasar, en ese momento fue que me acorde de mi familia, porque cuando eso pasó yo no me acorde ni de hija, ni de hijo, ni de papa, ni de mama, ni de nada.
Ya todo el mundo sabía y también llegó mi papa a buscarme, el estaba en el mercado y le habían dicho que del Fondo sacaban gente muerta a dos manos, bueno el me recogió y mi hermano se llevó la moto para la casa, cuando llegue estaba toda la cuadra en la terraza de la casa y mama en la sala sentada en una silla de esas de pita, quietecita y callada, yo no tuve que ver con vecino y corrí para donde ella y la abrace, y llorando le pedí perdón, no se porque pero le pedí perdón, eso fue algo horrible, yo esa historia la cuento es ahora, porque yo dure como dos años que veía al muerto en todos lados, si caminaba me parecía que lo iba a pisar.”
Yo le doy gracias a Dios por haberme mantenido lejos de eso hasta este momento y lamento profundamente los hechos terroristas ocurridos recientemente en Cali.